
Castigos en la escuela. Punishments in school.
Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos
Mercedes Pérez-Fernández, especialista en Medicina Interna y médica rural jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España
jjgervas@gmail.com mpf1945@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas
Castigos físicos versus castigos químicos en la escuela. Un grito desesperado ante el aumento de “etiquetas” (diagnósticos) y tratamientos (psicofármacos).
El castigo físico siempre es despreciable, también en la escuela.
Si bien el castigo físico en las escuelas ha sido erradicado, ahora se imponen “castigos” farmacológicos al diagnosticar y medicar a quienes se desvían de la “normalidad obediente” (TDAH, autismo, depresión, rebeldía, etc.).
Por supuesto, existen niños que sufren de TDAH, autismo, etc., pero no toda variación de la “normalidad obediente” implica sufrimiento, y mucho menos requiere diagnóstico y medicación.
¡Dejemos que los niños vivan y disfruten de su diversidad!
Contra el castigo físico y químico en las escuelas y en cualquier otro lugar.
Contra la represión de la diversidad emocional, intelectual y mental.
A favor de la salud como una expresión vibrante que nos permite disfrutar de la vida, tanto dentro como fuera de lo “frecuente” (lo que no es equivalente a “lo normal”, por aquello de “las variaciones de la normalidad”).
Physical punishments versus chemical punishments in school. A desperate cry in the face of the increase in “labels” (diagnoses) and treatments (psychotropic drugs).
Physical punishment is always despicable, including in school.
Physical punishment in schools has now been eradicated, but now pharmacological “punishments” are imposed, diagnosing and medicating those who deviate from “obedient normality” (ADHD, autism, depression, defiance, etc.).
There are, of course, children who suffer from ADHD, autism, etc., but not every variation from “obedient normality” implies suffering, much less requires diagnosis and medication.
Let children live and enjoy their diversity!
Against physical and chemical punishment in schools and everywhere else.
Against the suppression of emotional, intellectual, and mental diversity.
In favor of health as a vibrant expression that allows us to enjoy life, both within and outside of «the frequent» (which is not equivalent to «the normal» because of «variations of normality»).