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https://collections.plos.org/climate-change-and-health

En 2018 la revista científica PlosMedicine publicó una serie de artículos sobre el cambio climático y la salud que puede servir para una puesta al día respecto a la importancia de la cuestión.

https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1002628

Se resume en:

“Este año marca el 30º aniversario de la constitución del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o Panel Intergubernamental del Cambio Climático [conocido por el acrónimo en inglés IPCC de Intergovernmental Panel on Climate Change] que ha producido cinco informes globales para los gobiernos, en que se ha incluido siempre un apartado sobre salud (excepto en el primero) además de sobre atmósfera, océanos y tierra.

Desde entonces se ha generado investigación cuyos resultados sugieren que el cambio climático puede poner en peligro las ganancias en salud de los últimos cincuenta años. Son múltiples las vías de exposición a las consecuencias del cambio, desde olas de calor a la contaminación del aíre pasando por enfermedades infecciosas, malnutrición, desplazamientos forzados y guerras.

Dicho impacto es y será variable, según grupos de población y localización geográfica, dependiendo de su vulnerabilidad biológica, económica y social, así como del tipo de exposición al cambio climático”

La presencia del dengue en España es expresión del impacto profundo del cambio climático en la salud

Como sintetizó la OMS:

«Distribución de las infecciones:

Las condiciones climáticas tienen gran influencia en las enfermedades transmitidas por el agua o por los insectos, caracoles y otros animales de sangre fría. 

Es probable que los cambios del clima prolonguen las estaciones de transmisión de importantes enfermedades transmitidas por vectores y alteren su distribución geográfica. Por ejemplo, se prevé una ampliación considerable de las zonas de China afectadas por la esquistosomiasis, una enfermedad transmitida por caracoles. 

El paludismo depende mucho del clima. Transmitida por mosquitos del género Anopheles, el paludismo mata a casi 600 000 personas cada año, sobre todo niños africanos menores de cinco años. Los mosquitos del género Aedes, vector del dengue, son también muy sensibles a las condiciones climáticas. Los estudios al respecto llevan a pensar que es que probable que el cambio climático continúe aumentando el riesgo de transmisión del dengue”.

Por ello, entre las actividades de prevención ante el cambio climático nada como las de prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores tipo mosquitos, moscas, pulgas, garrapatas y otros. Entre dichas enfermedades: chikungunya, dengue, encefalitis japonesa, enfermedad de Chagas, esquistosomiasis, fiebre amarilla, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, fiebre del Nilo Occidental, oncocercosis, paludismo, leishmaniasis, peste bubónica, tripanosomiasis africana humana, etc.

Muchas de estas enfermedades afectan a poblaciones pobres de países tropicales y subtropicales, pero con el cambio climático los límites geográficos están cambiando.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911110002578

El impacto del cambio climático en España: dengue

Este caso del dengue podríamos verlo como simbólico respecto al conjunto de las consecuencias del cambio climático y a su impacto en la salud. Como bien se revisó en el Informe SESPAS de 2010:

“El impacto del cambio climático en la salud incluye: 1) aumento del impacto debido a los eventos climáticos extremos; 2) incremento de la frecuencia de las enfermedades respiratorias debido a los cambios en la calidad del aire y en la distribución del polen; 3) aumento de la incidencia de enfermedades de origen alimentario, zoonóticas y transmitidas por el agua, y 4) cambios en la distribución de las enfermedades infecciosas o de sus vectores. En España se espera un aumento en la morbilidad y la mortalidad causadas por las olas de calor. El aumento previsible de las partículas finas y del ozono es el principal impacto relacionado con la contaminación atmosférica. También se ha identificado el riesgo de la extensión geográfica a nuestro país de vectores de enfermedades infecciosas ya establecidos, o la implantación y el establecimiento de nuevos vectores subtropicales”

Por ello existe en España, desde 2016, un Plan Nacional de Preparación y Respuesta frente a Enfermedades Transmitidas por Vectores (la primera parte dedicada a dengue, chikunguny y zika)

http://www.nogracias.eu/2013/04/04/globalizacion-cambio-climatico-y-salud-humana/

En NoGracias el cambio climático ha sido foco de permanente atención, tanto respecto a la prevención primaria del mismo como a la prevención secundaria que evite o al menos palie su impacto en salud, especialmente porque el daño es y será mayor en las poblaciones más vulnerables, como los pobres (ver traducción del texto de The Conversation, «Why climate change is very bad for your health»)

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/dengue-and-severe-dengue

El dengue

El dengue es enfermedad vírica transmitida por picadura de mosquitos hembra

El dengue se está expandiendo en todos los continentes y ya ha hemos tenido casos de dengue autóctono en Europa; en España ha habido pacientes y transmisión autóctona en la región de Murcia y, en este caso concreto, el vector, el mosquito, no ha sido el  Aedes aegypti habitual sino el mosquito tigre (Aedes albopictus)

https://www.actasanitaria.com/ha-llegado-dengue/

Hay cuatro serotipos del virus del dengue, 1, 2, 3, y 4 (hay un 5, selvático, que no afecta a humanos) y todos ellos producen una enfermedad tipo gripe, con síntomas e intensidad variable: fiebre, astenia, cefalea, dolor retro-ocular, artralgias y mialgias, exantema generalizado, náuseas y vómitos, linfadenopatías, etc.

Se pueden pasar hasta cuatro dengues porque cada serotipo produce inmunidad de por vida, pero para el propio serotipo. Lamentablemente, algunas personas quedan «sensibilizadas» tras pasar un dengue y la siguiente infección por un serotipo distinto provoca una tormenta inmunológica, el dengue grave, mortal en el 2,5% de los casos (no hay tratamiento específico, sólo medidas de sostén).

El dengue se previene controlando a los mosquitos; es decir, evitando su presencia y reproducción, mediante las medidas habituales de control de plagas (insecticidas, eliminación de agua estancada, etc) y también mediante ingeniería genética y otras técnicas que modifican los mosquitos en distintas formas.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-45031851

Sirva de ejemplo el de Australia, la ciudad de Townsville, donde se han liberado en cuatro estaciones consecutivas mosquitos infectados con una bacteria llamada Wolbachia que inhibe la transmisión de dengue, con éxito en la práctica.

Respecto a vacunas, se ha trabajado y se sigue trabajando en este campo, pero la única vacuna aprobada y comercializada en 2015 (Dengvaxia, de Sanofi Pasteur, que contó con el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud) ha tenido problemas graves. La dificultad básica es que la propia vacuna «sensibiliza» como si fuera una infección por dengue, especialmente a algunos niños/adolescentes que no han tenido ningún dengue previo, y por ello incrementa la posibilidad de tener posteriormente dengue grave, y morir por consecuencia.

https://academic.oup.com/jid/article/214/12/2014/2632618

Lo peor es que se sabía y hubo científicos que publicaron en contra de la aprobación de la vacuna y de su aplicación en masa sin determinación del estado serológico previo de respuesta inmunológica al dengue

https://academic.oup.com/jid/article/214/12/2014/2632618

https://academic.oup.com/jid/article/214/12/1793/2632615

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0895435617309721

https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14760584.2017.1276831

https://www.reuters.com/article/us-sanofi-dengue-science-insight/did-sanofi-who-ignore-warning-signals-on-dengue-vaccine-idUSKBN1E7072

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(18)30865-1/fulltext

Es decir, que la vacuna es «buena» para quienes ya han tenido algún dengue, pero «mala» para los que no han tenido ningún dengue. Se ha calculado, en lo positivo, que la vacuna evita 12.000 hospitalizaciones y 3.000 casos de dengue grave entre quienes ya tienen inmunidad a algún tipo del virus del dengue. En lo negativo, la vacuna produce 1.000 hospitalizaciones y 500 casos de dengue grave en quienes no tienen inmunidad contra ningún tipo de virus del dengue [en un plazo de 5 años, si se vacuna a un millón de jóvenes de 9 a 16 años, en una población con dengue endémico que haya afectado al 80% de la misma]

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1800820

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1800820

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp1804094?query=recirc_curatedRelated_article

http://www.saludyfarmacos.org/lang/es/boletin-farmacos/boletines/feb201801/34_va/

Es un problema ético y práctico pues todas las vacunas tienen efectos adversos, pero no de esta frecuencia y gravedad. De hecho, tales problemas con la vacuna del dengue provocaron en 2017 una reacción en contra de todas las vacunas en Filipinas

https://www.who.int/immunization/diseases/dengue/revised_SAGE_recommendations_dengue_vaccines_apr2018/en/?utm_source=Global+Health+NOW+Main+List&utm_campaign=5d5a43e98e-EMAIL_CAMPAIGN_2018_04_19&utm_medium=email&utm_term=0_8d0d062dbd-5d5a43e98e-2799185

Por ello, en 2018 la Organización Mundial de la Salud pidió que no se pusiera la vacuna sin hacer un análisis previo para determinar el estado seronegativo al dengue (estrategia de cribado/screening pre-vacunal), para no vacunar a los individuos seronegativos

https://www.ema.europa.eu/documents/smop-initial/chmp-summary-positive-opinion-dengvaxia_en.pdf

Hay acuerdo, además, en no introducir la vacuna en poblaciones con baja frecuencia de infección por dengue, donde los daños de ninguna manera compensarían los beneficios

https://www.actasanitaria.com/el-dengue-y-su-vacuna-una-historia-danina-increible/

Síntesis

El cambio climático tiene un impacto negativo en la salud, del cual es simbólico la propagación del dengue a zonas geográficas y poblaciones que no se habían visto afectadas antes, como España.

Conviene la respuesta prudente a dicho impacto y considerar las múltiples derivadas, incluyendo los problemas de  vacunología social que provocan las respuestas precipitadas y dañinas

https://www.actasanitaria.com/el-dengue-y-su-vacuna-una-historia-danina-increible/

Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández

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