He escrito en este y en otros medios que la popularidad de los cribajes contra algunos de los tumores malignos más frecuentes (mama, próstata y colon) responde más bien a cierta hipocondría social cuando no al abuso interesado de algunos profesionales que a evidencias científicas incontestables.
Que hacerse pruebas con regularidad contra el cáncer no alargue la vida parece a primera vista un hecho contrario a la simple intuición. De hecho, la mayoría de ciudadanos ha sido conducida a pensar que estas pruebas forman parte de la así llamada medicina preventiva pero, en realidad, nada tienen que ver con ésta. La medicina preventiva reúne un conjunto de conocimientos acerca de los estilos de vida y de potenciales factores de riesgo para enfermar, pero nada dice sobre la conveniencia del diagnóstico precoz relacionado con los cribajes del cáncer.
Que los legos en materia de medicina confundan estos términos me parece hasta cierto punto comprensible; lo que resulta extraño es que haya tantos médicos que sufran una confusión similar. Las críticas que he recibido no pocas veces de mis colegas por criticar la popularización de los cribajes parten de este error de base. Pero además, se les pasa por alto que el hecho de que los cribajes detecten más cánceres de los que se diagnosticarían si los pacientes fueran estudiados cuando desarrollan síntomas, no supone en modo alguno que estos alarguen su esperanza de vida. En cambio, sí que es cierto que los cribajes generan miles de exploraciones complementarias totalmente innecesarias (análisis, radiografías, endoscopias) cada una de ellas con sus potenciales riesgos para la salud, amén de la ansiedad que suele acompañar la espera de resultados y los falsos positivos.
Otro de los motivos por los cuales los especialistas creen beneficiar a los ciudadanos sometiéndolos a exámenes periódicos por “si acaso” tuviesen un cáncer asintomático, se funda precisamente en la visión sesgada hacia su especialidad que les caracteriza y en la falta de perspectiva global sobre la salud. El caso de los gastroenterólogos y endoscopistas involucrados en el cribaje del cáncer de colon es típico. Olvidan que aunque el cribaje del cáncer de colon contribuye a aumentar el número de diagnósticos, y que en algunos estudios muestre un cierto impacto en la mortalidad específica para este tipo de cáncer, no significa que alargue la vida de los pacientes a los que se les diagnostica.

Sin diferencias en la mortalidad por cualquier causa, con o sin cribado de cáncer de colon, a los 30 años
Una investigación publicada en 2013 en New England Journal of Medicine, presenta curvas de supervivencia a largo plazo idénticas en grupos de más de 10.000 ciudadanos sanos sometidos a cribaje anual, bianual o no cribados para cáncer de colon.

Diferencias en la mortalidad por cáncer de colon, sin cribado o con cribado anual / bianual, a los 30 años
En el grupo no cribado hubo 90 muertes más por cáncer de colon que en el grupo cribado anualmente pero a los 30 años de seguimiento la mortalidad por cualquier causa fue idéntica en los tres grupos.
Para un cirujano observador de lo que sucede en su entorno, la explicación es bien sencilla: hoy se están interviniendo en nuestros hospitales por tumores malignos de colon y recto pacientes añosos con enfermedades asociadas que en poco se van a beneficiar de la cirugía. Unos pocos pueden morir tras la intervención, otros pueden quedar con secuelas que empeoren su calidad de vida otros, finalmente, fallecerán por causas que nada tienen que ver con su neoplasia.
Algo similar ocurre con el cáncer de próstata tal como ha demostrado una revisión Cochrane de cinco estudios randomizados con más de 300.000 pacientes. Mientras tanto suman miles los pacientes sometidos inútilmente a prostatectomías, tiroidectomías o mastectomías que arrastrarán durante años las secuelas indeseables.
La equivocada confianza en los cribajes contra el cáncer constituye ya un nuevo mito social y médico de estos que la revista Nature (2015) ha catalogado como inmortales en un artículo reciente titulado Myths that will not die que recomiendo encarecidamente a todos los médicos, administrativos y gestores implicados en los cribajes del cáncer.
Resulta fascinante tratar de entender por qué los cribajes, aún diagnosticando más cánceres, no tienen impacto alguno sobre la esperanza de vida. British Medical Journal en un brillante trabajo nos ofrece dos pistas:
1) confusión mortalidad específica por un tipo de cáncer con mortalidad por cualquier causa;
2) los cribajes pueden tener un efecto contraproducente y sus secuelas y efectos adversos contrarrestar el pequeño beneficio que pudieran tener sobre la mortalidad del cáncer en cuestión.
Es lamentable, amén de perjudicial, la agresividad con la que los responsables de los programas de cribaje citan al personal para someterse a pruebas diagnósticas e incluso reprenden la los ciudadanos y ciudadanas que no acuden a las citas programadas.
Es urgente acabar con estas prácticas y, como mínimo, dejar en manos de cada uno de nosotros la decisión de participar o no en estas prácticas científicamente deshonestas, de dudosa eficacia y alto coste.
Antonio Sitges-Serra
Catedrático de Cirugía de la Universidad Autónoma de Barcelona
Jefe de Servicio de Cirugía del Hospital de Mar (Barcelona)
Publicado originalmente en http://diarisanitat.cat/per-que-els-cribratges-contra-el-cancer-no-allarguen-la-vida/
Las negritas y las fotos han sido agregadas por el editor




Excelente entrada. Yo añadiría unos comentarios. El artículo defiende que los cribados del cáncer no tienen efecto sobre la mortalidad total porque los daños anulan a los beneficios debido al sobrediagnóstico y sobretratamiento. Otra explicación más incómoda del porque los cribados no tienen efecte sobre la mortalidad total es que son inefectivos. O sea, no tendrían efecto ni tan solo sobre la mortalidad específica. Los efectos observados sobre la mortalidad específica serían debidos a los sesgos de los estudios. Determinar si una persona está viva o muerta admite pocos sesgos, pero determinar la causa de la muerte es otro cantar. Sólo que nos «equivoquemos» en unos pocos casos, ya que el efecto del cribado es pequeño, podemos convertir un resultado negativo o nulo en positivo.
Aún así, no vale la pena gastar una cantidad ingente de dinero público sólo para cambiar la causa de la muerte. Por ejemplo, a la mujer que entra en un programa de cribado de cáncer de mama habría que decirle: se le hará una mamografía cada 2 años durante 20 años, pero esto no hará que viva más años, sólo tendrá menos posibilidades de morir de cáncer de mama, pero morirá igualmente a la misma edad de un infarto o un ictus o un cáncer de cólon. No tiene ningún sentido.
En Cataluña se está implementando un programa de cribado de cáncer cólon mediante la detección de sangre en heces. La prudencia no va con nosotros. Los comités de expertos deciden. Los expertos infieren que, a pesar de no estar demostrado por los estudios, los cribados si tiene efecto sobre la mortalidad total. Entonces, ¿de qué tamaño de efecto estamos hablando? ¿quizás un 1 o 2 por mil?, porque de ese tamaño tendría que ser el efecto para que los estudios sean falsos negativos (ECAS con decenas de miles de personas y sus meta-análisis)
Un saludo
Perfecto. Los diagnósticos llegan a ser tan precoces que interfieren la capacidad innata de autosanación.
Al final todos tenemos cáncer en potencia que es combatido por nuestro sistema inmune.
Más prevención y menos diagnósticos precoces.
SOBRE ESTATINAS Y COLESTEROL
Demoledor trabajo japonés: » LAS ESTATINAS ESTIMULAN LA ATEROESCLEROSIS Y LA FALLA CARDÍACA»
Expert Rev Clin Pharmacol 2015, 8:189-99
Si tomas estatinas lee y llevale estos art. a tu médico…
«-La mamografía es una radiografía de la mama.
-Hacer una mamografía sólo dura cinco minutos.
-La mamografia es inofensiva.»
Así acaba el folleto que acabo de recibir,por enésima vez,insistiendo en citarme para la preceptiva sesión de radiación, eso sí, inofensiva, del Servei Català de la Salut.
Esa última frase,falsa de toda falsedad,¿dónde puedo denunciarla?.