evidencia

Formular  adecuadamente las dudas que nos surgen en la práctica clínica, seleccionar los mejores recursos para encontrar información de calidad, o valorar críticamente los ensayos clínicos, son competencias imprescindibles en un profesional sanitario para poder tomar las mejores decisiones clínicas. El grado de dominio de estas habilidades debería ser equiparable, en un médico, a la  valoración de la auscultación pulmonar, a la interpretación de un electrocardiograma, o a conocer las indicaciones y efectos secundarios de un fármaco.

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Muchos hemos utilizado durante años las “plantillas de lectura critica de CASPe”(http://www.redcaspe.org/) como guías en la selección y evaluación de la validez de los artículos científicos y elementos para decidir si las conclusiones seríar aplicables en nuestro contexto. Detrás de esas listas de comprobación hay un esfuerzo colectivo de muchos clínicos y un cuerpo de conocimientos compartido, vehiculado inicialmente en una serie de publicaciones y libros de la revista JAMA y sustentado en el programa internacional para el desarrollo de habilidades de lectura crítica CASP (Critical Appraisal Skills Programme).

Como producto de trabajo de la red de CASP en España y de su centro de Coordinación, además de las plantillas de lectura traducidas al castellano y de otras herramientas de gran utilidad, disponemos desde hace unos meses del libro “Lectura crítica de la evidencia clínica” (tiene versión electrónica accesible aquí

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El libro, publicado en noviembre de 2015, aborda, con ejemplos clínicos y con una visión muy práctica, pero ofreciendo a la vez los elementos teóricos imprescindibles, las diferentes etapas de la práctica clínica basada en la evidencia, profundizando en la fase de lectura e interpretación crítica de la literatura. Comprende capítulos sobre la formulación de preguntas,búsqueda de evidencias,  lectura crítica de estudios de diagnóstico, de tratamiento, de revisión, de pronóstico y de reglas de predicción clínica. Igualmente incluye aspectos novedosos, como la lectura crítica en investigación cualitativa y la evaluación de la calidad de la evidencia con la clasificación GRADE, que está siendo adoptada por múltiples organizaciones, como la Colaboración Cochrane o los sumarios Clinical Evidence o Uptodate.

El texto ofrece como ventajas su reciente actualización, el que esté escrito en castellano y el soporte de una experiencia acumulada durante años en Talleres de lectura crítica realizados desde la atención sanitaria en nuestro país. En determinados capítulos ofrece la posibilidad de leer un artículo, completar la plantilla de crítica y contrastar posteriormente con la respuesta elaborada por los autores.

No incluye todos los temas posibles y se echan en falta apartados, por ejemplo sobre valoración de estudios de evaluación económica y/o de participación del paciente en la toma de decisiones; que habrían obligado a una extensión quizás excesiva (ya cuenta con 216 páginas).

Su lectura como introducción a la investigación desde la práctica clínica, o su utilización como una herramienta de ayuda para comprender e interpretar adecuadamente un ensayo clínico o una revisión sistemática; son razones para que este libro esté incorporado en las estanterías o en los dispositivos electrónicos de los profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, farmacéuticos, residentes en formación…) y de los estudiantes en ciencias de la salud, preocupados por desarrollar una capacidad autónoma e independiente para interpretar los  hallazgos científicos.

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Como efecto colateral puede contribuir a la difusión de la “escepticemia” que, bien llevada, puede proteger a nuestros pacientes de pruebas y terapias innecesarias y perjudiciales.

Juan Antonio Sánchez

Coordinador del Grupo de MBE de la Smumfyc.