Las pruebas de que la salud está seriamente amenazada por el cambio climático son muy consistentes. Sin embargo, en Copenhague los lideres políticos no han sabido estar a la altura de sus responsabilidades, con unos resultados decepcionantes. Entre las paradojas cabe señalar que la preocupación ha sido mayor por los efectos del cambio climático sobre los animales y las especies vegetales que sobre la salud humana… Un reciente y oportuno articulo en «The Lancet» establece el paralelismo entre los esfuerzos por controlar el consumo de tabaco, una prioridad de ahora, y la necesidad de evitar el cambio climático, la mayor amenaza para la salud en el mediano y largo plazo. Si el cambio climático no se remedia, el mundo camina a una mayor probabilidad de enfermedad y muerte para las generaciones venideras.

Más información: Climate policy: lessons from tobacco control