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La pandemia del SARS-CoV-2 es un problema de salud pública y una cuestión social que afecta a todos los aspectos de la vida.

La pandemia es también una “oportunidad”, como dicen para justificar cambios ligados a una cierta corrupción que conlleva rápido enriquecimiento de empresas e individuos “bien situados”. Sirva de ejemplo paradigmático los negocios en torno al Hospital de IFEMA, de la Comunidad de Madrid, donde en tan sólo 41 días desaparecieron 59 millones de las arcas públicas con algunos servicios contratados por el triple precio del mismo servicio en otros hospitales de la Comunidad de Madrid:

“En términos de valores, el más suculento sería el de la comida, que ascendió a 4 millones de euros. Fue concedido a Eurest Colectividades, del grupo Compass. Para tener una noción más precisa, vale aclarar que el precio casi duplicaría el abonado por el Hospital de El Escorial y llegaría a triplicar el del Hospital del Niño Jesús”

Este sector, el de la comida, dio pie en la Comunidad de Madrid a un escándalo por el suministro de “comida rápida (basura-chatarra)” a quienes tenían hijos escolarizados y percibían la Renta Mínima de Inserción y que debido a la pandemia se quedaron sin la prestación mientras durase el cierre de colegios. La Comunidad de Madrid canceló los contratos con las empresas suministradoras y los menús fueron servidos, centralizados, mediante las empresas de restauración Telepizza y Rodilla a 11.500 alumnos con beca de comedor. En un principio el Ministerio de Sanidad rechazó el plan y basaba su negativa en la comida poco saludable que despachan ambas cadenas. La Comunidad de Madrid aseguró que  «ni los ayuntamientos, ni la hostelería, ni las empresas de distribución pueden hacer llegar 11.500 comidas (menús variados) cada día a los escolares»

A continuación se expone el caso del Ayuntamiento de Getafe (Madrid), que demuestra la irracionalidad de la iniciativa de la Comunidad de Madrid, en cuento a salud y también respecto a la dignidad de escolares y sus familias.

Juan Gérvas

La respuesta del Ayuntamiento de Getafe (Madrid, España) al problema de los menús escolares diarios en tiempos de pandemia, por el nuevo coronavirus. 

Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Getafe

Madrid, junio de 2020

Antecedentes

Getafe es una ciudad de casi doscientos mil habitantes situada al sur de la capital, Madrid (a 15 km del centro del centro de la misma), en la cuenca del río Manzanares, muy industrializada y con un potente sector de servicios de forma que ofrece trabajo a sus moradores. Getafe mantiene su propia identidad al evitar ser “ciudad dormitorio” y al saber preservar un estilo armónico de convivencia entre lo antiguo y lo nuevo.

En los centros educativos se suministran menús escolares diarios a quienes tiene beca de comedor; son menús variados y sanos que suministran proveedores locales y que cumplen un importante papel en la salud infantil, dada la situación de necesidad de las familias que obtienen estas becas. Las comidas se dan desde los centros educativos y con personal y organización educativa y los fondos provienen de Bienestar Social, de forma que es una acción coordinada de las concejalías de Educación y de Bienestar Social. Durante el Estado de Alerta, por la pandemia del nuevo coronavirus, el cierre de dichos centros supuso la interrupción de tal actividad.

En este texto se describe la respuesta a este problema por parte del Ayuntamiento de Getafe cuya alcaldesa es Sara Hernández Barroso, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quien ocupa el cargo desde 2015. Como corresponde, la cuestión se ha llevado fundamentalmente desde la Concejalía de Bienestar Social y de Educación, Mujer e Igualdad.

Los hechos

El día 11 de marzo de 2020 -primer día sin actividad lectiva en los centros educativos, por su cierre por el Estado de Alarma- desde el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Getafe comenzamos a trabajar para que nadie beneficiario de beca de comedor, se quedase sin recibir su menú diario como consecuencia de la suspensión de clases y del servicio de comedor. Nos pusimos en contacto con la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) que, en principio nos respondió positivamente y a quienes contestamos en los siguientes términos:

“En el Ayuntamiento de Getafe hemos recibido la propuesta de coordinar actuaciones para proporcionar un servicio de distribución de alimentos a estudiantes de familias perceptoras de la Renta Mínima de Inserción (RMI, una ayuda destinada a cubrir las necesidades básicas de las personas con dificultades económicas y sin otras fuentes de ingresos).

Nos alegra recibir esta noticia, que aliviará un poco la situación que se está generando entre las familias beneficiarias de ayudas de comedor.

Este Ayuntamiento está intentando poner en marcha, desde el día de ayer, actuaciones encaminadas a dar respuesta al alumnado con beca de comedor. Nos reunimos con los directores de los centros educativos para abordar la posibilidad dar continuidad a este servicio -de forma no presencial- es decir, que pudieran ir al colegio a recoger su menú.

Dada la importancia que tiene para nuestro Ayuntamiento el que todos los niños y niñas en situación de vulnerabilidad puedan recibir al menos una comida caliente al día, nos gustaría conocer el modo en que tienen previsto implementar esta medida y si sería posible hacer extensiva a los alumnos que reciben beca municipal, complementando las suyas de CAM.

A la espera de su respuesta, reciba un cordial saludo”.

No volvimos a obtener ningún tipo de respuesta. A partir de ese momento, la coordinación de la Concejalía de Bienestar Social y de la de Educación, Mujer e Igualdad de Getafe hizo posible la puesta en marcha de un sistema de reparto de menús en cuatro colegios públicos, para que las familias no tuvieran que desplazarse muy lejos de sus domicilios, dada las situación de confinamiento.

Pasados unos días, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, anunció sus menús de comida rápida para familias beneficiarias de beca de comedor RMI, con envío directo a los domicilios por empresas (Rodilla y Telepizza) de comida rápida tipo pizzas, con bebidas gaseosas.

La decisión de repartir menús de comida rápida, adoptada por la Administración Autonómica nos pareció muy negativa para estas familias por lo que nos pusimos en contacto con la Directora de Área Territorial de la CAM, Miriam Rabaneda, instándole a participar de nuestra iniciativa, dado que era preferible que los menores siguieran recibiendo alimentos variados. Ante su negativa, este Ayuntamiento decidió seguir repartiendo comidas en los colegios para todos los niños, fueran o no beneficiarios de becas de la CAM. De facto, pues, duplicamos el servicio y muchas familias nos comunicaron que, gracias a eso, tenían comida a mediodía y pizza para la cena.

Ante las sucesivas prórrogas del Estado de Alarma y las críticas de la población, la CAM decidió copiar el sistema del Ayuntamiento de Getafe, suspendiendo el contrato con Rodilla y Telepizza, y concentrando los menús escolares en algunos colegios concretos. Esta acción, muy positiva para aquellos municipios que no habían podido poner ningún sistema de becas de comedor en marcha, era muy negativa para el nuestro, dado que nos obligaban a derivar a las 140 familias beneficiarias de RMI a sólo dos colegios. Los directores de los centros educativos públicos de Getafe se pusieron en contacto con nuestra Concejalía, solicitándonos la intermediación con la Dirección de Área Territorial de la CAM ante la dificultad para contactar con las alrededor de los 140 niños que, acostumbrados a recoger su menú en su colegio cercano durante todo este tiempo de Estado de Alarma, ahora debían ser derivados a otros lejanos. Como hemos señalado, en Getafe fueron elegidos por la CAM sólo dos centros, con el consiguiente perjuicio a la hora de realizar desplazamientos y la estigmatización de obligar a hacer visible la condición por la que se tiene esa beca. Era cuestión doble, pues, práctica y ética.

Una vez más nos pusimos en contacto con la Consejería de Educación de la CAM para comentarle que este sistema no sumaba sino que dividía, que hacer lo mismo en otros colegios no tenía sentido, que estigmatizaba y que suponía un gasto público extra de manos de dos administraciones, la local y la autonómica.

La respuesta fue negativa.

Así que ellos decidieron desplazar a los alumnos con los que consiguieron ponerse en contacto y nosotros decidimos seguir dando comidas a todos.

Desde ese momento, hemos ido ampliando el número de menús escolares diarios, dado que muchas familias han visto como su situación socioeconómica iba empeorando, incluyendo a todos aquellos niños del municipio que lo han solicitado, aunque previamente no fueran beneficiarios de beca. Hemos estamos dando respuesta a todas las familias que mediante una llamada nos dijeron que necesitan ayuda.

Paralelamente, desde la Concejalía de Bienestar Social y Mayor, con ayuda de Asociaciones como “Esperanza y Solidaridad” y hasta ir haciendo efectivas las ayudas gubernamentales, Protección Civil ha llevado a los domicilios de todas las personas que lo han ido solicitando, cajas semanales de alimentos y productos higiénicos. También un servicio de acompañamiento a mayores en su domicilios.

Conclusión

El Ayuntamiento de Getafe ha intentado dar respuesta a las múltiples necesidades básicas de la población durante un periodo tan excepcional como el provocado por la pandemia del nuevo coronavirus que, entre otras cosas, precisa alimentación y dignidad. Este relato se refiere a la cuestión concreta de los menús escolares diarios, resuelto satisfactoriamente.

NOTA

Texto elaborado a finales de junio de 2020.

Para más información, contacto: Ángeles García Rodríguez (mangeles.garcia@ayto-getafe.org), Concejala Delegada de Educación, Mujer e Igualdad

 

 

 

 

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