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Mi expulsión del Comité Directivo de Cochrane y de la Colaboración Cochrane es bien conocida.

Como uno de sus padres fundadores, tenía grandes expectativas con la organización y he realizado muchas de ellas. He publicado muchas revisiones Cochrane importantes, por ejemplo, sobre el cribado de mamografías y los controles de salud; he contribuido a desarrollar métodos para evaluar la investigación y he documentado los daños del uso excesivo de fármacos.

https://www.bmj.com/content/342/bmj.d2686

Mi mayor contribución a la ciencia fue tener acceso a los datos de los ensayos clínicos en la Agencia Europea del Medicamentos, una hazaña que mucha gente dijo que sería imposible. [1]

Cuando el CEO Mark Wilson retiró la palabra «colaboración» del nombre registrado de la organización, fue una señal de lo que vendría. Wilson cambió la organización de una institución científica de base, donde los centros trabajaban de forma autónoma y abrazaban la diversidad, a una empresa altamente centralizada, focalizada en la «marca» y los «logotipos», con «una sola voz, una sola posición». No podía soportar esta cultura opresiva.

Cuando Iain Chalmers inició la Colaboración hace 25 años, escribió en la carta de invitación a 50 personas, entre ellas yo, que la colaboración está «comprometida a oponerse a cualquier tendencia a que sea dominada por cualquier nación, institución o individuo». Desafortunadamente, Cochrane ha ido en esa dirección.

La libertad académica ha desaparecido, los debates científicos no son bienvenidos y la transparencia es cosa del pasado. Las declaraciones públicas de Cochrane lo niegan, pero yo soy un testigo desde dentro y el juicio ficticio de Cochrane contra mí es ilustrativo. [2,3]

Hace dieciocho meses, fui elegido miembro de la Junta Directiva de Cochrane con el más amplio apoyo de votos de los 11 candidatos. Mi objetivo era detener la podredumbre -lo que yo veía como un deslizamiento moral- y desafié al liderazgo en cuestiones fundamentales y en la forma en que se estaba administrando la organización benéfica.

Hace un año propuse una política que evitaría que autores de Cochrane pudieran tener interés comercial en las intervenciones que estaban evaluando. El director de Cochrane se quedó paralizado.

Intenté limitar la autoridad del director general en los centros de periféricos, para que los investigadores pudieran operar de forma autónoma con su propia financiación, pero fracasé.

Intenté defender los valores de Cochrane y desafiar públicamente algunos resultados científicos. Pero cuando mi equipo cuestionó la revisión de la vacuna contra el VPH de Cochrane, recibimos fuertes críticas. [2, 4, 5]

La Junta y el CEO creen que los debates públicos socavan la reputación de Cochrane. No estoy de acuerdo. Los debates científicos promueven la ciencia, en beneficio de todos.

Cochrane ya no está a la altura de los valores fundamentales que inspiraron su fundación de colaboración, apertura, transparencia, responsabilidad, democracia y mantener a la industria farmacéutica a distancia.

En mi opinión, el Consejo y el Director General deberían dimitir de sus cargos y que se celebraran elecciones independientes; también respetar las peticiones de 31 directores de centros Cochrane y muchos otros para que se lleve a cabo una investigación independiente del «proceso» contra mí. Es la única manera de restaurar esta gran organización.

La última excusa para expulsarme de Cochrane fue mi «mala conducta». Si cuestionar el liderazgo, pedir cuentas a la industria farmacéutica y criticar la mala ciencia es calificado como «mala conducta grave», entonces me enorgullece tener mala conducta.

He presentado una queja a la Charity Commission y espero que la Commission y los financiadores de los grupos  en el Reino Unido ayuden a lograr cambios muy necesarios en el liderazgo y la organización  de Cochrane.

Peter C. Gøtzsche es un médico e investigador médico danés.

References:

1 Gøtzsche PC, Jørgensen AW. Opening up data at the European Medicines Agency. BMJ 2011;342:d2686.

2 Demasi M. Cochrane – A sinking ship? 2018; 16 Sept. https://blogs.bmj.com/bmjebmspotlight/2018/09/16/cochrane-a-sinking-ship/.

3 Hammerstein D. Regenerate Cochrane to strengthen the production of trusted evidence for the common good of public health. 2018; 8 Oct. http://www.nogracias.eu/2018/10/08/regenerate-cochrane-to-strengthen-the-production-of-trusted-evidence-for-the-common-good-of-public-health-by-david-hammerstein/.     

4 Jørgensen L, Gøtzsche PC, Jefferson T. The Cochrane HPV vaccine review was incomplete and ignored important evidence of bias. BMJ Evidence-Based Medicine 2018; 27 July. http://dx.doi.org/10.1136/bmjebm-2018-111012.

5 Jørgensen L, Gøtzsche PC, Jefferson T. The Cochrane HPV vaccine review was incomplete and ignored important evidence of bias: Response to the Cochrane editors. https://ebm.bmj.com/content/early/2018/07/27/bmjebm-2018-111012.responses#the-cochrane-hpvvaccine-review-was-incomplete-and-ignored-important-evidence-of-bias-response-to-the-cochraneeditors 2018; 17 September.

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