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revisión por paresLa revisión por pares reside en la evaluación de un trabajo científico, por una o más personas, con una competencia similar a los autores del trabajo (pares). Es, pues, una forma de autorregulación , en donde profesionales cualificados proporcionan credibilidad e idoneidad para la publicación de un trabajo científico. En Medicina, el proceso de revisión por pares está considerado, entre otras funciones, como el patrón-oro en la evaluación de un trabajo antes de ser publicado por una revista médica. Los cientos de miles de nuevos estudios, que se publican en todo el mundo cada año, son  sometidos al proceso de revisión por pares para asegurar que los lectores puedan tener confianza en que lo que se publica sea científicamente sólido. La primera revisión por pares data de una publicación de 1731 de la Royal Society de Edimburgo.

Sin embargo, R. Smith (editor durante más de una década del British Medical Journal) afirma en “The Independant” que la revisión por pares es una «vaca sagrada» que debe ser sacrificada porque no hay evidencias de que sea un buen método para detectar errores.  No sólo lo que se publica en las revistas es en su mayor parte «simplemente erróneo o sin sentido», sino que la revisión por pares es lenta, costosa e irónicamente, carente de evidencias de que realmente funcione en su objetivo principal de detectar errores.

Smith mencionó un experimento realizado durante su etapa en el BMJ, en el que se incluyeron ocho errores deliberados en un breve documento enviado a 300 revisores: «Nadie encontró más de cinco errores, la media fue de dos, y el 20% no encontró error alguno”. «Si la revisión por pares fuera un medicamento, nunca saldría al mercado porque hay un montón de evidencias de efectos adversos pero no beneficios”.» «Es hora de sacrificar a la vaca sagrada», aun reconociendo que es «un paso demasiado atrevido».  El Dr. Smith no es la primera vez que critica la revisión por pares, lamentando los retrasos, en algunos casos de más de dos años, entre un artículo completado y su publicación final. Sus comentarios se producen en un momento de grave introspección dentro de la comunidad científica, sobre la calidad de la investigación y los problemas de su publicación.

Es una opinión, que en buena medida, comparte Richard Horton, editor de The Lancet, que escribió en un editorial en MJA que «gran parte de la literatura científica, tal vez la mitad, puede ser simplemente falsa», debido, entre otras cosas, a estudios con muestras pequeñas, múltiples conflictos de interés y «una obsesión» entre los científicos por seguir las tendencias de las modas que son de dudosa importancia investigadora. «Las malas conductas en la investigación son endémicas y realmente alarmantes”.  «En su búsqueda de contar una historia convincente, los científicos a menudo esculpen sus datos para adaptarlos a las teorías dominantes y preferidas”. El Dr Horton también ha sugerido la reforma del proceso de revisión por pares, pero no para cerrarlo sino para mejorarlo con la introducción de incentivos para los científicos revisores.

En posiciones quizás más conservadoras, Trish Groves,  actual jefe de investigaciones del BMJ, considera que si bien la revisión por pares no es perfecta,  «sigue siendo la mejor manera para orientar la financiación de la investigación y a los editores de revistas para decidir que difundir y ayudar a lectores, el público, los pacientes y profesionales de la salud en la toma de decisiones «.

KuhnSin duda, estamos ante un problema de envergadura. Algunos sociólogos de la ciencia sostienen que la revisión por pares es una interposición entre los autores y los lectores por parte de los revisores  y, en última instancia de los editores: Una intermediación que actúa de guardián  de la ortodoxia, susceptible de asegurar el control de las élites para reprimir la disidencia contra las teorías de la «corriente principal».

Como resultado, hay una mayor propensión o indulgencia hacia las coincidencias hegemónicas, en el marco de un modelo armónico establecido que es contrario a la publicación de posiciones iconoclastas o revolucionarias, como nos recuerda la teoría de Thomas Kuhn con respecto al monopolio de los paradigmas científicos (la estructura de las revoluciones científicas).

En tanto, ya ha salido la convocatoria del Octavo Congreso Internacional sobre «la revisión por pares en las publicaciones biomédicas» (10 a 12 septiembre, 2017, en Chicago, Illinois), organizado por JAMA y BMJ: «Los congresos han investigado las malas prácticas de autores, revisores, editores y revistas, así como mejoras en estas prácticas y la calidad de los informes y. publicación…, pero las sorpresas siguen ocurriendo…»

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