image_pdfPulsa aquí para descargar en PDFimage_print

La “muerte mandibular” (asociada a un consumo prolongado de bifosfonatos en pacientes sometidos a manipulaciones o extracciones dentarias) obliga a Merck a pagar ocho millones de dólares (3 más de lo que pedía Boles, una paciente en EEUU). La sentencia, sin embargo, considera que como Merck advierte en el prospecto este posible efecto adverso (a requerimiento de la FDA en el año 2005) existe responsabilidad compartida del prescriptor y el dispensador. Artículo de opinión de Francisco Almodóvar, abogado del bufete RAM.

Más información

Comparte este post en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin